TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo III. CÁMARA DE REPRESENTANTES MONÁDICOS. POTESTAD LEGISLATIVA (III).

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     “La filosofía no ha buscado la verdad en la libertad, sino en la necesidad. Las dos fórmulas aristotélicas de la verdad, “decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es”, o adecuación entre lo que se dice y el objeto dicho, son descriptivas de la congruencia o correspondencia entre la verdad y sus enunciados. Es la verdad como concepto contrario a la falsedad del error o a la mentira. Pero la verdad objetiva de las leyes pertenece a otra clase de conocimiento, de tipo prescriptivo, donde lo que no es normativo no es conocimiento, sino descripción de fenómenos históricos legislativos, cuyos últimos fundamentos en la libertad política, o en la ausencia de ella, se ignoran o desprecian. Ese tipo de verdad objetiva, no se puede encontrar en leyes determinadas por conflictos de intereses variables y coyunturales. El conocimiento de la clase de verdad que se puede esperar de las leyes pertenece a la filosofía. El conocimiento del valor de verdad que expresan las leyes depende de la distinta clase de representación política que las hace. Únicamente son verdaderas las emanadas de la libertad política.

     La representación proporcional de partidos parlamentarios elimina el problema de la verdad en la legislación. La norma expresa un consenso legislativo de partidos estatales. En la Asamblea de la República Constitucional, formada con la representación de todas las mónadas electorales, por un solo diputado cada una, la razón política de las leyes deja de ser el problema metafísico de la verdad objetiva, situada en la voluntad o en el interés general, para concretarse en la verdad de la concordancia entre lo dicho en las leyes por los representantes y el mandato mayoritario de las encomiendas de los representados. Mientras que en los Parlamentos proporcionales la verdad está en el consenso de partidos estatales presentes, en la Asamblea de la República Constitucional está en la lealtad de las representaciones monádicas a los electores ausentes, o sea, en la verdad concebida como veracidad.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo III. CÁMARA DE REPRESENTANTES MONÁDICOS. POTESTAD LEGISLATIVA.

 

Teoría Pura de la República – 3 VOLÚMENES

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TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA (IX).

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     “Para que el poder de representación de una mónada electoral sea genuino ha de reunir los atributos del poder y los de la representación, en el diputado que la representa en la Asamblea de mónadas similares, como en el propio distrito que lo inviste de autoridad representativa. Ninguno de estos atributos existe en la representación proporcional. El poder lo tiene el partido que incluyó al diputado en su lista de candidatos. La representación del distrito mónada no la tiene nadie. Antes de exponer los requisitos que debe cumplir la elección monádica para que lleve anudados efectos legales de representación, se debe saber lo que es poder y lo que es representación en la esfera política. Temas debatidos y poco aclarados en la abundante literatura ideológica y polémica que se ha ocupado de ellos.

     El poder político expresa una relación de dominio que se manifiesta con distintos tipos de extensión y de intensidad en todos los ámbitos de la sociedad. El poder suele unirse a la idea de fuerza, pero desvinculada de la potencia que él actualiza. El poder de representación, sustancialmente una relación concreta de lealtad con el colectivo representado, tiende a polarizarse en poder unilateral, en capacidad de acción del representante, confundida con la potencia de su representatividad social. La ciencia política debe evitar el uso de voces genéricas, como las de poder y representación, fuera del contexto que las específica, aunque vengan amparadas por una respetable tradición, para designar las instituciones políticas con los nombres correspondientes a su verdadera naturaleza. Pues lo que transmiten en general las representaciones no son poderes abstractos, ni potencias sociales, sino facultades concretas de actuación.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

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LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA.

 

 

Teoría Pura de la República – 3 VOLÚMENES

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA (III).

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     “El sistema proporcional de listas henádicas reproduce el régimen oligárquico de poder incontrolable, que se desarrolla mediante consensos de corrupción entre partidistas dioses estatales. Frente a este mal sistémico sólo existe un remedio absoluto. Si el origen de la maldad política de la partidocracia estuvo en la sustitución de la representación política de cada mónada electoral por la integración de masas partidistas en el Estado, como pregonó la jurisprudencia alemana, la terapia ha de venir de la teoría y la práctica de la verdadera representación política. De la genial invención de Marsilio de Padua, realizada por primera vez en los EEUU.

     El artificial régimen proporcional de listas de partido crea hénadas de partidarios en el Estado. El natural sistema electoral de un solo diputado por distrito produce mónadas políticas de vecinos iguales en ciudadanía societaria. La mal llamada representación proporcional (en lugar de integración proporcional), con olímpicos mandatos no imperativos ni revocables, y transfiguración de los partidos elegidos en hénadas estatales, no resiste el contraste con la luz de la verdad representativa que realiza la representación de cada distrito por un solo diputado, si la otorga el mandado imperativo y revocable de la mayoría absoluta de votantes. Todos perciben el efecto institucional de la representación de una pluralidad social por la unidad política de cada diputado, pero pocos ven que ahí está el primer factor de apaciguamiento institucional de los conflictos sociales.”

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA.

 

 

Teoría Pura de la República – 3 VOLÚMENES

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA (II).

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     “El Régimen electoral de la partidocracia, basado en el sistema proporcional de listas votadas en grandes circunscripciones, no satisface la necesidad de representación individualizada de cada distrito vecinal. Con la representación proporcional, camisa de fuerza que el Estado pone a la vida política municipal, regional y nacional, se reglamenta la sociedad global con el mismo criterio uniforme del orden administrativo, pese a que la estructura de la sociedad es plural y pluriforme en su orden privado y civil. La falta de correspondencia entre el orden electoral estatal y el orden civil societario, priva al sistema proporcional de toda posibilidad representativa del elector, del distrito y de la sociedad civil.

[…]

     El Régimen de Partidos nunca podrá convertirse en sistema político, a causa de su imposibilidad de organizar la separación de poderes en el Estado con la plantilla de unicidad de hénadas estatales y pluralidad millonaria de mónadas personales. La unidad es tan consustancial a la naturaleza del Estado, como la pluralidad a la de la Sociedad. Las palabras griegas hénada y mónada eran sinónimas. Expresaban la unidad de lo que es uno, la unicidad. Pero luego se dio distinto significado a las hénadas del Olimpo, para dar unidad teológica al politeísmo.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA.

 

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TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – EL FACTOR REPUBLICANO. Elecciones (XXVI).

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     “La llamada República deliberativa confunde una forma de Estado con la democracia, que es una forma de Gobierno. Propone una República deliberativa frente a lo que llama elitismo democrático, sin importarle que la esencia de la política esté en lo decisorio, al que la deliberación se dirige; que la República sea el modo de estar instalada la libertad política en el Estado y no en un proceso deliberativo; que el problema de la democracia no es que sea elitista, sino que no existe; y que la democracia representativa no tiene sustituto. Es torpe creer que la partidocracia puede convertirse en democracia, multiplicando el número de ciudadanos de élite que participen en pequeños ámbitos de deliberación extraparlamentaria, sin suprimir el fraude de la representación proporcional, como si los partidos estatales fueran hogares de acogida de sinceras ideas foráneas al Parlamento, a contrapelo de sus estrategias de conservación o conquista del gobierno.

     La teoría deliberativa abusa del lenguaje cuando afirma que es la versión republicana de la democracia y el complemento de la democracia representativa. De ser cierta esta finalidad, sólo sería útil para EEUU y Suiza, aunque se inspire en los foros de ciudadanos elegidos al azar para alcanzar acuerdos que se eleven a los parlamentos monárquicos de Escandinavia. Esa teoría no marca los linderos entre Democracia y República, ni entre la política y lo político. Quiere sustituir la teoría de la elección racional, procedente de la economía, por la deliberación pública de la ciudadanía. Para Habermas, este modelo extiende la acción comunicativa al plano de las instituciones representativas, bajo la hipótesis de que los liberales se satisfacen con la representación, pero aprecian más la deliberación, en tanto que cultivadora de virtudes cívicas y racionalizadoras de la soberanía parlamentaria. Lugar donde tendría lugar el libre proceso comunicativo para lograr acuerdos por mayoría no consensuada en la toma de decisiones colectivas. Buscábamos la identidad del hecho republicano en lo político, y al final del camino nos topamos con la nueva teoría socialdemócrata que lo identifica con lo deliberativo.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

EL FACTOR REPUBLICANO

Elecciones

http://www.bubok.es/libros/218609/Teoria-Pura-de-la-Republica-3-volumenes
http://www.bubok.es/libros/218606/Teoria-Pura-de-la-Republica