EL ARTE REGRESA A LA ARTESANÍA

     rodchenko-aa-construccion-espaical-colgante-nc2ba-11-cuadrado-dento-de-un-cuadrado-1921-coleccion-particular-elmundo-es

     LA RAZÓN. LUNES 17 DE FEBRERO DE 2003
Antonio García-Trevijano

     La ciencia y el arte constituyen, junto a la experiencia mística de la religión y la conquista de la libertad política, las más altas manifestaciones de la dignidad del ser humano. La espiritualidad se despega de su base animal en virtud de los esfuerzos desinteresados que realiza una pequeña aristocracia de la razón y del instinto, en busca de la verdad en un mundo inundado de creencias erróneas, y de consuelo o liberación en una sociedad plagada de injusticias y fealdades. Los frutos de ese esfuerzo sublime se decantan, al nivel institucional, en aplicaciones prácticas. La tecnología es ciencia aplicada. La artesanía, arte aplicado. La Iglesia, credo aplicado. El Estado, ideología aplicada.

     En el terreno de la razón y la belleza no puede haber ciencia institucional ni arte institucional. La misión social de las instituciones es incompatible con el propósito desinteresado de la investigación científica y la creación artística. El siglo XIX, siguiendo la senda del sansimoniano Augusto Comte, institucionalizó la ciencia y, como era previsible, la subordinó a la tecnología industrial. El siglo XX, orientado por el ideal igualitario del bolchevismo soviético, institucionalizó el arte y, como era de esperar, lo subordinó a la artesanía de objetos artísticos y al diseño industrial.

     La transformación del arte en artesanía no costó esfuerzo teórico ni grandes innovaciones en las técnicas de cada oficio de artista. Los libros de Rodchenko, Kandinsky, Mondrian y Klee no pertenecen a la estética ni a la filosofía del arte. Son pedestres pedagogías de opiniones paracientíficas y pseudofilosóficas, sobre geometría espacial y lenguaje de los colores, que no resisten el menor soplo de una crítica sana. Bastó la demagogia comunista y calvinista sobre la igualdad para que las creaciones del arte se mixtificaran en obras interdisciplinares y anónimas, pero con firma de autor, donde la figuración se sustituyó por la abstracción y la composición por la textura presentativa de la intimidad de la materia, sin contextura representativa que la justifique.

     La teoría del vanguardismo es tan pretenciosa como ridícula. Cree que se puede superar el ilusionismo visual de las apariencias figurativas de la realidad, mediante las formas abstractas subyacentes en la Naturaleza y las texturas de la materia, ignorando que los colores se forman en el cerebro y que los aspectos de las cosas obedecen a los sistemas atómicos y moleculares que los producen, es decir, cayendo en otro ilusionismo mental mucho más pernicioso que el de los sentidos comunes.

     El amor del artesano a la materia prima que transforma en objeto, la idolatría de la textura, era el único sentimiento afectivo que transmitían las enseñanzas de arte en Moscú, Amsterdam y Weimar. La demagogia en el arte no se limitó a negar la genialidad, equiparando el valor creativo de artesanos y artistas, sino que extendió el principio estético de la igualdad a la propia materia, elevando la física de las cosas desechadas de la vida cotidiana a la dignidad de las materias nobles tradicionales.

     La vieja arpillera pegada a un lienzo era más bella, por ser más real, que una noble pintura al óleo. El colage y la fotografía hacían innecesaria la pintura figurativa. La abstracción geométrica, además de corresponder a las formas elementales de la Naturaleza, era el único modo de representar el mundo abstracto de las ideas y conceptos. Por su técnica, el artista tenía que tener la humildad de un artesano. Por su misión social, la ambición de un sacerdote, un científico, un filósofo y un político.

     Si esas teorías tuviesen fundamento, si los artistas practicaran el arte de la realidad física y moral que esos libros sermonean, sólo dibujarían, pintarían y esculpirían la representación del átomo, con su núcleo y los inmensos vacíos por donde orbitan las partículas elementales, o el triángulo de la Providencia divina y el círculo cuadrado de la comunista.

Anuncios
de MCRC Alicante Publicado en ARTE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s