TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo VII. FILOSOFÍA DE LA ACCIÓN CONSTITUYENTE (IV).

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     “El futuro no puede ser sólo una nueva ordenación de elementos conocidos en el pasado, como pensó el conservador Bergson. Si esto fuera cierto, la humanidad aún estaría en Atapuerca. Los constitucionalistas americanos fueron creadores de algo nuevo que sin ellos no habría tenido existencia, o la habría tenido de otra manera. Sus ideas eran realistas porque, sin estar todavía en los hechos, sin estar realizadas en ningún país del mundo y en ningún tiempo, sin embargo, eran realizables porque se conformaban con la idealidad colectiva de libertad, compatible con la naturaleza humana y, además, estaban deducidas de la experiencia en la dominación colonial.

     Si nos atenemos al concepto etimológico de la palabra autor, el que hace crecer o nacer algo que sin él no nacería o crecería, solamente los escritores de El Federalista habrían sido autores políticos, y la Constitución de los EEUU sería, en consecuencia, la obra más grandiosamente original de toda la humanidad, lo único generado por la filosofía de la acción constituyente de la libertad. Concebida ésta antes de ser realizada, para no dejar que fuera dictada por la pura fuerza de las relaciones internas de poder realizado y concretado en la guerra de Independencia.

     Ese ha sido el secreto de la larga duración de su bella Constitución, de su vigor en la guerra secesionista, pese a la discriminación racial que hasta hoy no permitía ser Presidente a negros o ateos, en una sociedad donde el máximo valor es el dinero, acompañado de alguna creencia religiosa. Su genuina originalidad explica que esa joya de la filosofía de la acción no necesitara de una teoría de la República Constitucional para hacerla comprender y adaptarla a los nuevos tiempos. La dominación inglesa y la necesidad de permanecer unidos para ser independientes, después de ganar la guerra, introdujo en la mentalidad de la rebelión colonial la novísima idea de la libertad política colectiva, como fundamento de una República Federal, contraria al parlamentarismo inglés vencido. Tan innovador era lo que hacían aquellos patriotas sin patria que, salvo en Hamilton, no tenían conciencia de que estaban inventando la democracia representativa, queriendo evitar la canallesca democracia popular y el parlamentarismo.”

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo VII. FILOSOFÍA DE LA ACCIÓN CONSTITUYENTE.

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