TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo VI. PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE GOBIERNO. PODER EJECUTIVO DEL ESTADO (XVII).

137

     “En general, la corrupción es abuso del oficio público para obtener lucros privados para sí o para otro. Dado el desconocimiento estadístico de los efectos de la corrupción sobre el PIB y el desarrollo económico, expertos y empresarios han sostenido tanto la hipótesis negativa de que la corrupción es cáncer que retrasa el progreso de la economía, como la positiva de que es lubrificante para asegurarlo y acelerarlo. Para no sumar corrupciones de distinta naturaleza y entidad, hay que distinguir los sobornos y cohechos, frecuentes en pequeñas y medianas empresas de ámbito local o regional, que muchas veces dinamizan y agilizan las tramitaciones administrativas, y las corrupciones de grandes empresas nacionales o multinacionales que, además de sobornar a los concedentes de licencias municipales, regionales y estatales, abusan de la información privilegiada y del tráfico de influencias, incluso sin que medie soborno directo. Los ex-presidentes de Gobierno que aceptan ser consejeros de grandes empresas levantan la sospecha de que sus nuevos ingresos son pagos de antiguos favores. En la República Constitucional no sólo estará prohibida esta indecente práctica, sino incluso la retribución escandalosa por servicios de relaciones públicas internacionales o por pronunciar inocuas charlas, pagadas a precio de oro, para dejarse ver en círculos elitistas o esnobistas. Eso es prostitución de la carne política.

[…]

     La corrupción del poder ejecutivo es un mal absoluto. Por los daños que causa a las finanzas públicas y por la desmoralización que produce en la competencia mercantil. Ningún Estado ha emprendido seriamente la eliminación o la previsión institucional de la corrupción de los hombres del Estado. Así como se inventó la separación de poderes para evitar el abuso político del poder ejecutivo, las Constituciones deben hoy erigir barreras de astucia institucional contra la corrupción económica del poder ejecutivo, aunque esté originariamente separado del legislativo y del judicial.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo VI. PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE GOBIERNO. PODER EJECUTIVO DEL ESTADO.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s