TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA LIBRO TERCERO. Capítulo IV. PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE LEGISLACIÓN. PODER LEGISLATIVO DE LA NACIÓN (XI).

82

     “En los actuales Estados europeos es inconcebible que la abstracción estatal no presuponga la existencia de una abstracción nacional, como a la inversa. Pues ambas son abstracciones totales y reales. Tan sistémica es la idea de Estado-Organización, como substantiva es la de Nación-Sociedad. El poder ejecutivo sintetiza la fuerza irresistible del Estado, el poder legislativo expresa la representación orgánica de la Nación. La etimología griega de abstracción indicaba la acción de separar o arrancar. Era acto de abstracción arrancar a un individuo del estado de esclavitud para pasarlo al de ciudadano. También es acto de abstracción separar Estado y Nación en el concepto y en la realidad, si no se elimina ni destruye lo abstraído. A este tipo lo llamó Tomas de Aquino abstracción de segundas intenciones, donde la forma se separa de la materia, o el Estado de la Comunidad Nacional. La doctrina escolástica de Juan de Santo Tomás fue recogida y desarrollada por Jacques Maritain bajo el lema “distinguir para unir”, como principio de los grados del saber. Es interesante recordar que el primer grado de abstracción real funda la diversidad de los individuos en el seno de la especie, en virtud del principio de individuación; y que para unir lo distinguido o separado, Estado y Nación, se necesita la acción de un principio de mediación ontológica que la realice sin violencia.

     Una convención doctrinal denomina poder ejecutivo al del Gobierno, a pesar de que la potencia ejecutiva la tienen todos los órganos del Estado, desde las resoluciones judiciales a las actuaciones de la policía. Es más, los actos que agotan la vía administrativa son ejecutivos, aunque después sean anulados en la jurisdicción contencioso-administrativa. Y las imposiciones fiscales no pueden recurrirse ante los Tribunales económicos sin haberlas ejecutado previamente. Otra convención llama poder legislativo a la asamblea de la representación nacional, pese a la cantidad de normas estatales en forma de Decretos, Reglamentos, Órdenes y Ordenanzas.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo IV. PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE LEGISLACIÓN. PODER LEGISLATIVO DE LA NACIÓN.

 

Teoría Pura de la República – 3 VOLÚMENES

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s