TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA (VII).

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     “Rousseau negó la posibilidad de que el soberano (pueblo) pudiera ser representado, pese a que en las democracias de las ciudades italianas, no sujetas a la soberanía del Emperador, el Podestá elegido en la asamblea popular recibía plenos poderes de representación, en todos los asuntos de la res-publica, incluso sobre los no expresados en la diputación.

     En el derecho privado hay autonomía de la voluntad en la creación de relaciones obligacionales entre sujetos particulares, respecto de un objeto negociable, bien sea estando ellos presentes o representados. El personalismo de Renouvier está justificado también en el mundo político, si no se sale del ámbito de las libertades y derechos públicos personales, donde rige el principio de que la libertad acaba donde empieza la de otro. Pero tan pronto como se entra en el campo de la acción política colectiva, no divisible en actuaciones personales como en las urnas, el sujeto de la libertad política, donde rige el principio de que nadie es libre sin libertad de los demás, ya no es la persona individual, sino el colectivo que emprende la acción liberadora o creadora. Ese colectivo puede tener portavoces, pero no representantes, a no ser que esté institucionalizado, como el Estado, la Asamblea, los Ayuntamientos, las Corporaciones y los Partidos políticos.

     El problema no está ya, como en el derecho romano, en la representación indirecta de mónadas personales. Problema que, obiter dicta, lo resolvió el derecho germánico con la concepción espiritual de la persona. Ahora está en la posibilidad de representación política de las mónadas de formación colectiva unitaria, que no son sociedades voluntarias, sino comunidades involuntarias y espontáneas, como las comarcales, regionales o nacionales. En tanto que abstracciones intelectuales pueden ser simbolizadas, pero no representadas. Tenía razón Rousseau, el pueblo no es representable. Pero en tanto que abstracciones reales, pueden ser concretadas en entidades representables, como nación, región, comarca, municipio. La monadología política aparece como necesidad de los hechos naturales, dados nativamente o por vivencia continuada, que requieren ser representados como reales entidades sociales de la convivencia política.”

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo II. MÓNADA REPUBLICANA.

 

 

Teoría Pura de la República – 3 VOLÚMENES

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