TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO. Capítulo I. LEALTAD REPUBLICANA (XIII).

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     “La Revolución francesa creyó que lograría la síntesis de Autoridad y Libertad, de tradición y revolución, de legitimidad y legalidad, separando y enlazando la soberanía ejecutiva del Estado y la soberanía legislativa de la Nación. Su fracaso absoluto, debido a la deslealtad de la representación a lo representado, iniciada con la mentira sobre el secuestro del Rey, causó el éxito de las modernas ideologías que creyeron eliminar el problema político suprimiendo el locus que producía la deslealtad, la representación política. El anarquismo tuvo coherencia apolítica, irrealidad utópica y fatalidad resignada. El comunismo aniquiló las libertades liberales en aras de la igualdad social, cambiando la representación de la sociedad por una burocracia estatal, creadora de deslealtad funcionarial de casta dirigente. Después de la guerra mundial, la partidocracia sustituyó la representación de los electores por la presencia ubicua y permanente en la sociedad de los partidos, convertidos en órganos del Estado, representantes de sí mismos y constitutivos de la clase política. La deslealtad de los partidos estatales a la sociedad se hizo factor de gobierno mediante el pacto de colusión con las finanzas y la corrupción sistemática de instituciones y personas de poder.

     Por primera vez en la historia de las ideas políticas y de las Constituciones, la lealtad política se hace en la República Constitucional norma positiva de especial aplicación a gobiernos, representantes y funcionarios. Lealtad a los programas electorales que producen representaciones y gobiernos. Lealtad a los mandatos imperativos de los electores monádicos. Lealtad a la función pública. Lealtad al público en los servicios públicos. La Teoría Pura de la República pretende ser científica porque, al incorporar el principio de lealtad a la relación de poder, puede contemplar y regular la relación política desde la perspectiva unitaria de gobernantes y gobernados, de representantes y representados, de Estado y Nación. La deslealtad de los medios a los fines es más fácil de percibir objetivamente, y de enjuiciar en la jurisdicción, que la prevaricación, una de sus manifestaciones.”

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO. Capítulo I. LEALTAD REPUBLICANA.

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