TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – EL FACTOR REPUBLICANO. Partidos estatales (XIV).

 

 

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     “La naturaleza y función de los partidos ha cambiado por completo. Al incorporarse al Estado, los partidos concibieron el mundo desde la única perspectiva que les permite contemplar su nueva situación de poder. Transformando su naturaleza han devenido órganos funcionariales del Estado. No cumplen una función política, sino burocrática. La función política que antes desempeñaban, domesticar a las masas (tesis de Macpherson), la realizan hoy los medios de comunicación. Ubicados en el Estado, los partidos no necesitan domesticar a sus votantes. Disponen de ellos como siervos agradecidos o agraviados. La sociedad política, que no era el Estado, ha sido suplantada por una sociedad mediática, que interpreta y simplifica conveniencias sociales. Los medios de comunicación y las encuestas sociales son la única universidad de los partidos, la fuente de su cultura y de sus programas de actuación. Lo que no existe en la prensa o en la encuesta no existe en la realidad del partido estatal. No se trata de una relación de jerarquía, sino de una simbiosis del poder partidista con las fuentes económicas de la nueva riqueza. Los medios de comunicación se enriquecieron cuando los fines del Estado se hicieron fines partidistas.

     En determinados propósitos de acción continuada, los medios se transforman en fines. Sin esta especie de ardid de la razón capitalista no se habría producido, por ejemplo, la acumulación de capital industrial por la que se dejó de concebir la empresa como medio de vida creadora, convirtiéndola en fin de sí misma. Pero lo que ha sucedido a los partidos estatales no es la conversión de partido-medio de la sociedad, en partido-fin de sí mismo. Enquistados en el Estado, los partidos no pueden perseguir fines que no sean los de su existencia instrumental en el orden estatal.

     La ley de la heterogonía de los fines, descubierta por Wundt en el campo de la psicología, ha sido aplicada a la moral y a la historia, para explicar cómo surgen nuevos fines en el curso de la realización de propósitos o procesos que no los contemplaban. Esta ley justifica la divergencia entre los propósitos de los electores y los resultados que obtienen. Y nos hace comprender el extravagante fenómeno de que los partidos, al convertirse en estatales y vivir en el Estado, creyendo lograr así sus fines propios, han realizado la proeza ontológica de llegar a ser insustanciales (inesse). Contingencias de la sustancia estatal donde viven enquistados, ya no son interesantes. No están en sí ni para sí, sino en y para el Estado que les da su ser contingente y su sentido utilitario, como a la policía. Ignorantes de sí mismos, no perciben que además de ser inexistentes por contenido (Ockam), han llegado a serlo por in-existencia intencional (Brentano). Inconscientes de lo que son y representan, dejan de ser interesantes y, en tanto que instrumentos mecánicos del Estado-Organización, no pueden ser inter-estantes sin romper el consenso y el bloque constitucional.”

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

EL FACTOR REPUBLICANO.

Partidos estatales.

http://www.bubok.es/libros/218609/Teoria-Pura-de-la-Republica-3-volumenes
http://www.bubok.es/libros/218606/Teoria-Pura-de-la-Republica

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