TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – LIBRO TERCERO (IX).

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     “La honestidad intelectual consiste en no refugiarse en trincheras sentimentales, y salir sin miedo a campo descubierto para declarar bajo qué condiciones estaría dispuesta ella misma a abandonar su posición. La teoría de la República Constitucional podría ser superada por una teoría general que la integrase en una concepción unitaria de la Libertad Política y la Justicia Distributiva, por ahora inimaginable. Ni un genio que reuniera los talentos de Locke, Montesquieu, Rousseau, Hegel, Tocqueville, Marx, Mill, Stein y Gramsci sería capaz de formularla. No sabemos cuáles serán las estructuras económicas, sociales y políticas dentro de varios siglos. La diferencia entre los ideales, siempre inalcanzables, y la posibilidad de realizar la idealidad de una vida pública, como la procurada por la libertad política, explican que la idealidad no sea la característica común de los ideales. Los diccionarios académicos consagran la acepción semántica de idealidad objetiva, como si fuera la connotación de todos los ideales subjetivos.

 

     La idealidad tiene la existencia propia de los fenómenos intencionales. Es decir, no sólo es existente como concepto, sino también como entidad ontológica. Los ideales no tienen otro modo de ser que el de vincular la subsistencia de sus objetivos a la existencia de los sujetos que los sostienen. Entre el existir y el subsistir está la diferencia que separa la idealidad de la República Constitucional y los ideales nacionalistas y partidocráticos de la pesadilla republicana. El ideal de la República subsiste en el sentimiento sin conciencia de los partidos republicanos, como opio tranquilizador de su cínica participación en Monarquías y Repúblicas de Partidos, cuyo modelo surgió de la estrategia estadounidense para la contención del comunismo mediante la guerra fría. Aquella transición del poder totalitario a otro tipo de poder incontrolado, no necesitaba nuevas alforjas republicanas en viejas acémilas de siglas desvencijadas. El autoengaño se nutre con sentimientos de nostalgia reprimida, como las ilusiones oníricas de espíritus decadentes o corrompidos se complacen con los amores imposibles de la senilidad.”

 

 

 

Antonio García-Trevijano Forte

TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA

LIBRO TERCERO.

http://www.bubok.es/libros/218609/Teoria-Pura-de-la-Republica-3-volumenes
http://www.bubok.es/libros/218606/Teoria-Pura-de-la-Republica

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